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Descubriendo Europa del Este- Polonia

by Daniel Vazquez - 4 years, 7 months ago

Bienvenidos a la Europa del Este, uno de los destinos más atractivos en la actualidad. Muchos son los motivos que nos acercan hasta estas tierras tan lejanas. Países como Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría o los tres países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) se han convertido en la preferencia de muchos viajantes. Cada uno de éstos tiene un tipo de moneda diferente a la nuestra (solamente Eslovaquia tiene euro), lo que puede suponer un escollo a primera vista. Sin embargo, si tenemos en cuenta que son países con un nivel de vida más bajo que países de la zona Euro como España, Francia, Italia, Alemania… nuestra percepción cambia completamente al darnos cuenta que los precios son bastante inferiores a los que encontraríamos en otro país. Es cierto que han crecido mucho en el aspecto económico, pero todavía mantienen los precios que antes de entrar en la UE. A pesar de contar con un sistema económico-capitalista menos poderoso tras haber sido arrasados en las últimas grandes guerras, se han levantado y recuperado estoicamente y comienzan a hacerse notar en ámbitos como la cultura, el deporte, el ocio y el turismo en general. Ése pasado negro no oscurece su pasado histórico y ofrece una increíble variedad de atractivos para el visitante. No nos podemos olvidar tampoco de la facilidad que tenemos hoy en día para movernos por el espacio aéreo de Europa sin complicación. El “boom” de las aerolíneas de bajo coste y la posibilidad de movernos de un país a otro como ciudadanos europeos de la unión, elimina cualquier tipo de barrera física, y nos acerca a esas culturas tan distantes de la nuestra para enseñarnos toda su riqueza y su atractivo. Como comentamos en el apartado anterior, hay muchas posibilidades para llegar hasta este extremo de Europa. En esta guía me centraré en describir la ciudad de Kraków-Cracovia, la segunda ciudad más importante de Polonia después de su capital Warsaw-Varsovia, aunque también detallaremos otros puntos de interés dignos de visitar. Otros lugares de interés: como Wroclaw, Gdansk, Warsawa, Torun… espacios naturales como los lagos de Mazurian, Kashubia (o la Suiza polaca), los Cárpatos con Zakopane como especial referencia de centro de ski, la costa del báltico, etc. Y del pasado histórico como Oswiecim (Auschwitz), los guetos de Warsaw y Krakow, Westerplatte y el movimiento Solidaridad en Gdansk… Aquí van una serie de recomendaciones para hacer vuestro viaje un poco más sencillo. Superficie: 313.685 Km2 Sistema político: República Moneda: Zloty zl Prefijo telefónico: +48 Horas de viaje desde: Madrid: 3 horas y media Barcelona: 3 horas Temporada baja: Es recomendable viajar cuando las temperaturas no sean demasiado extremas. Comprobar y asegurarse del tiempo en meses como diciembre o enero. Población: 38.6 millones de habitantes Capital: Warsaw (Varsovia) Idioma: Polaco Uso horario: GMT+1 Dominio en internet: .pl Visado: sin requisitos si eres ciudadano de la UE Temporada alta: Temporada invernal para esquiar: febrero, marzo. Desde Mayo hasta octubre, verano cálido. La república de Polonia es miembro de la UE desde 2004 por lo que no se necesitan muchos requisitos especiales para entrar en el país. El pasaporte o el Documento Nacional de Identidad será suficiente para miembros de la UE. Los países no comunitarios tendrán que informarse en las respectivas embajadas o consulados. Lo mismo sucede para trabajar. A día de hoy, son múltiples las maneras de llegar a Polonia. Desde nuestro país, el medio de transporte por excelencia es el avión. Las principales ciudades de destino cuentan con aeropuerto, y muchos vuelos desde España llegan a Katowice, Wroclaw, Krakow, Gdansk, Warsaw… Podemos encontrar vuelos regulares con compañías como Wizzair (desde Madrid y Barcelona) con destino Katowice. Esta compañía ofrece transfer desde el aeropuerto hasta las principales ciudades cercanas (Krakow y Katowice centro). Si no, siempre se podría ir en tren regulares. Además de ésta, la compañía Low-cost más reconocida en Europa, Ryanair, opera con los aeropuertos de Gdansk, Wroclaw, Lodz, Poznan y Krakow (entre otros) muchos de estos destinos desde España (Valencia, Alicante, Madrid, Málaga, entre otros). Si por el contrario no te importa gastar un poco más, con tal de viajar de la forma más cómoda posible, recomiendo Lufhansa desde Madrid, con escala en Munich. En los dos aviones el servicio de atención al pasajero es excelente. Además, es importante saber que el peso permitido para esta compañía es de 8-10 kg de equipaje de mano, y 20-23 kg en la facturación. Otras compañías de servicios regulares operan desde los principales aeropuertos de España. Otra posibilidad podría ser llegar desde otros puntos del continente europeo con conexión con aeropuertos polacos. Inglaterra y Alemania tienen buenas conexiones. Los temas de seguridad en el aeropuerto son exactamente los mismos que existen en el resto de los aeropuertos de la Comunidad Europea. Es posible que en vez de personal de la Guardia Civil, os reciban los militares polacos (con todo el uniforme). Pero no os preocupéis, ya que en este país son ellos los que ocupan estos puestos. Es muy buena idea hacerse con una guía de viajes sobre la región que vamos a visitar. Además de tener información turística sobre los principales lugares que visitar, muchas de ellas incluyen un pequeño apartado con frases hechas en polaco para podernos manejar en situaciones en las que, por nosotros o por la persona a la que preguntamos, no domine el Inglés. La mayoría de la gente joven, y algunos adultos, pueden entender el inglés. Pero personas más mayores dominan más idiomas que les fueron impuestos en el pasado, como el ruso. Eligiendo las fechas Debido a su situación en el mapa, cerca del mar Báltico, y la presencia de sistemas montañosos en las cercanías de la región, provoca situaciones de temperaturas muy extremas. Inviernos de hasta 20 y 30 grados bajo cero, son el principal motivo por el que los turistas son más reticentes a visitar el país. Es fácil que desde finales de noviembre, hasta mediados de marzo, la nieve y el hielo aguanten sin derretirse. Una estampa navideña preciosa que dura cerca de cuatro meses. Sin embargo, esto permite que el país se convierta en uno de los principales destinos para los deportes de invierno. Por otro lado, cuánto más frío amenaza, más preparados están para soportarlo. La mayoría de las casas y edificios cuentan con calefacción central, además de otros muchos medios para soportar las bajas temperaturas. Se pueden dar casos puntuales en los que las condiciones pueden ser muy adversas, como olas de frío, y sistemas como el transporte aéreo, por carretera o sobre raíles, pueda verse afectado. Por lo tanto, en mi opinión, deberíamos considerar seriamente la posibilidad de viajar también en los meses de invierno. Habría que prepararse con indumentaria adecuada, y comprobar con anterioridad la previsión meteorológica para evitar condiciones extremas. Pero podríamos disfrutar de la temporada invernal in ningún problema. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ofrece información meteorológica general de las principales ciudades europeas. Para información específica, recomiendo la página Weatheronline (en inglés) para comprobar la previsión de los próximos días. Los meses de verano son más bien cortos, y se podría considerar como una larga primavera desde abril hasta octubre. Las temperaturas son suaves y los días de sol poco frecuentes. Es por eso que se consideran faltos de luz solar y cada vez que asoman unos rayos, tratan de aprovecharlo. Durante estas fechas, tanto residentes como turistas, buscan salir de las grandes ciudades y visitar zonas como los grandes lagos, la montaña o la costa del báltico. Las ciudades pierden mucha vida. Algunos eventos culturales cierran por descanso, y las vacaciones estudiantiles provocan un vaciado de la ciudad. El turismo también se ve influenciado por las fiestas y las celebraciones nacionales. En el mes de abril, la Semana Santa se celebra con mucha intensidad. Son muchos los religiosos que se animan a venir a disfrutar de estas fechas. Ferias y mercados florales, coros en las iglesias, misas todo el día. Con su internalización, multitud de eventos de verano se celebran en las grandes ciudades en momentos puntuales. Festivales de música, de cine, actividades al aire libre… Tanto en estas fechas, como a comienzos de otoño, es cuando los bosques y la vegetación lucen sus mejores galas. Una época extraordinaria para ver sus increíbles espacios naturales: ríos, parques naturales, bosques lagos… Alojamiento; Como en muchas otras ciudades, hay un par de páginas web donde se puede encontrar alojamiento de forma rápida, sencilla y barata. Tanto hostelbookers como en hostelworld cuentan con multitud de albergues, pensiones, hostales y hoteles donde pasar la noche en habitaciones individuales y/o compartidas. En todas las ciudades podemos encontrar amplia variedad de estos servicios, pero especialmente en ciudades universitarias como Krakow, Wroclaw, Warsawa, etc. Si buscáis alojamiento barato, pero sin escatimar los servicios, podéis encontrar algo interesante en Nathan’s Villa Hostel, GlobArt Hostel, Dizzy Daisy Downtown Hostel o Oki doki. La vida en Polonia La moneda utilizada es el Zloty (significa oro en polaco). 1€ equivale a 4zl, aproximadamente (aunque es mejor confirmarlo cuando viajemos, dados los frecuentes cambios en divisas). Obtener esta moneda fuera del propio país es complicado. Pocos bancos ofrecen cambio de esta moneda, y pueden cobrar ciertos impuestos. Para hacernos con esta moneda, yo recomendaría utilizar los cajeros automáticos en el propio país, con una tarjeta de crédito o debito (has de consultar la posibilidad de utilizarla en el extranjero. Algunos bancos no cobran comisión), y/o las casas de cambio (Kantor), que ofrezcan cambio sin comisión. Evitar los puestos del aeropuerto, ya que suelen aprovecharse de la urgente necesidad de dinero de los turistas, para cobrar mucha comisión. Es verdad que la vida es más barata, sobre todo en la vida diaria. Pero no se nos debe subir a la cabeza. Los restaurantes, bares, salas de conciertos, centros comerciales etc. pueden no ser tan baratos, sobre todo si están en el centro y destinadas para turistas. Como segunda ciudad del país, los precios no se pueden comparar con la 2ª ciudad de España. Las compras en el supermercado o en las tiendas de barrio, el transporte, cultura, etc. sí son mas baratas. Además, si eres joven (menor de 26 años) o estudiante, es posible obtener más descuentos. Para ello, es recomendable sacarse la tarjeta de estudiante internacional (ISIC) o el carnet joven. El primero tiene mayor validez ya que los nuevos formatos del carnet joven, para menores de 30 años y sin fotografía, todavía no han llegado a ciertos países y podrían no ser reconocidos. Ambos carnets se pueden obtener en las oficinas de juventud de la ciudad donde residas. Se pueden conseguir descuentos de hasta un 50%. Algunas comparaciones de precios (fuente de www.costedelavida.com ) CRACOVIA: Localizada en el sur del país más oriental de la Unión Europea, Cracovia se ha convertido en uno de los destinos preferidos de los jóvenes. La gran mayoría de turistas que se acercan hasta aquí son gente joven. Se trata de una ciudad con una vida estudiantil y universitaria muy marcada (cuenta con una de las universidades más prestigiosas de Polonia y Europa). Esto ofrece muchísimas oportunidades de diversión y entretenimiento para este colectivo. Sin embargo, también se caracteriza por abanico de posibilidades culturales para todas las edades. La práctica mayoría de las ciudades polacas cuenta con una plaza principal en el corazón de la ciudad vieja. Esta zona suele ser la zona más atractiva de las ciudades. Edificios de piedra, con fachadas coloridas y/o con formas redondeadas. Muchas cuentan con un gueto donde los alemanes almacenaban a los judíos para tenerlos controlados y aislados. Algunos cuentan además con lo que se conoce como “barrio judío”, donde encontramos muchas sinagogas judías y/o cementerios judíos, donde fueron enterrados muchos de los asesinados por los nazis, sirviendo como homenaje ante sus respectivas masacres. ¿Cómo llegar? En avión nos dejará en el aeropuerto Krakow Balice, a unos pocos Km. de la ciudad. Para llegar hasta allí, hay dos opciones igual de válidas. La primera, más cómoda por su frecuencia y rapidez, es el tren transfer que va del aeropuerto a la estación de tren. Tarda unos 15 minutos, cuesta unos 8zl (2€) y tiene una frecuencia y unos horarios bastante amplios. Se puede consultar en http://www.krakowairport.pl/en/3/176/35/en . También existe la posibilidad de coger un autobús urbano que entre sus paradas se encuentra el aeropuerto. Puede tardar algo más, pero es mucho mas barato. El principal inconveniente es su escasa frecuencia. Consultar en http://www.krakowairport.pl/en/61/176/36/en . *Evitar el servicio de taxis que encontrareis justo en la puerta del aeropuerto ante toda costa. Su precio puede ser vuestro primer disgusto (o segundo, si no os quedó más remedio que cambiar dinero en un Kantor del aeropuerto) Una vez en la ciudad, lo ideal es ir directamente al lugar donde nos alojemos para dejar el equipaje. Para llegar al hostel/hotel/pensión, si éste se encuentra algo lejos, podemos tomar uno de los tranvías o autobuses que circulan por toda la ciudad (en la información del hotel, seguramente venga detallada la forma de llegar desde la estación o desde el centro). Como dijimos anteriormente, su precio es lo menos preocupante. Lo más complejo será conseguir los billetes. Tenemos varias opciones. Antes de subir medio de transporte, podéis mirar cerca de la parada por si hay un quiosco de prensa. Muchos venden billetes. Eso si, tendréis que haceros entender con el quiosquero, bien en inglés o utilizando un diccionario de frases hechas. Algunos modelos de autobuses y tranvías, tienen máquinas en su interior en las que se pueden comprar los billetes (no os preocupéis. Están en varios idiomas). Por último, unos pocos medios de transporte permiten la compra del billete en la propia cabina del conductor. Tendréis el mismo inconveniente de la comunicación, con un extra de presión al tener que explicarse mientras el conductor lleva el autobús. Los precios varían entre 1,3 y 2,5 zl (unos 50centimos). Acordaros de validar vuestro billete SIEMPRE nada mas subir. Cada cierto tiempo un par de revisores vestidos de paisano suben y comienzan a comprobar billetes. No son nada simpáticos, y te pueden acabar pidiendo 100 veces el precio del billete. ¿Dónde comer? Si vuestro alojamiento no cuenta con desayuno incluido, éste es muy caro, o simplemente queréis salir a visitar la ciudad, siempre encontrareis una kawarnia (cafetería) cerca. Kawa/Herbata/Mleko (café/té/leche) forman parte de todo los desayunos. Si en lugar de entrar en un sitio, queréis llevároslo fuera y visitar al mismo tiempo que coméis, recomiendo buscar una Cukiernia (pastelería-panadería) o un puesto de precel cubierto de semilla de adormidera, sal o sésamo, (conocido también como bajgel).Hay infinidad de éstos localizados por toda la ciudad, especialmente en zonas de paso concurridos. No os preocupéis por los horarios de las comidas. Si os gusta comer en restaurantes o bares de comida casera u otro tipo de gastronomía (vegetarianos, italianos, turcos, mexicanos, indios…) estos estarán abiertos desde las 11:00 am hasta las 10:00 pm, por lo general. Para aquellos interesados en degustar comida tradicional polaca, a un precio más que razonable, aconsejo visitar alguno de los bar mleczne (lechería) que hay por la ciudad. Son restaurantes de autoservicio que aparecieron en la época comunista por la necesidad de ofrecer locales de comidas a los trabajadores con pocos recursos. A día de hoy, estos establecimientos conservan ayudas del gobierno para ofrecer comidas a bajo precio y son el principal destino de estudiantes y personas con bajo nivel económico. Su principal identificativo es un cartel con la palabra “bar”, una decoración un tanto simple, una barra-mostrador con un par de empleados detrás, una pizarra llena de deliciosos platos y muchas mesas dispuestas por todo el espacio. Muchos de estos cierran a las 6:00 pm. Algunas recomendaciones personales de restaurantes de comida casera, U Babci Maliny (la abuela de fresa), el Stodola 47 en la calle Florianska, el restaurante polakowski en la plac wszystkich świętych famosa por estar rodeada de las iglesias franciscana y dominicana, o las lecherías. Su bajo precio y su alta calidad en la cocina los hacen muy recomendables. También hay varios restaurantes vegetarianos por toda la ciudad donde se come muy bien. Greenway en la calle Mikolajska 14 cerca de la plaza Male Rynek es una cadena de comida “rápida” con platos vegetarianos. Por otro lado, si sois amigos de la carne, y queréis ir a celebrar una cena con los amigos, compañeros o pareja en un sitio especial, os recomiendo un restaurante llamado Pod Wawelem, a escasos metros del castillo de Wawel. Se trata de un restaurante muy animado donde se organizan grandes cenas de empresas, amigos o íntimas, en un ambiente de banquete tradicional. Su especialidad son las carnes a la brasa o a la parrilla (pato, ternera, cerdo, pollo, cordero, etc.), y cada día de la semana tienen una oferta. Los camareros con unos vestidos peculiares te servirán muy amablemente mientras una banda de música toca animadamente y algunos comensales animados se atreven a hacer coros de canciones típicas. Si se os hace tarde y os encontráis los restaurantes y las tiendas cerradas, podéis entrar en uno de los muchos establecimientos de comida rápida que abren hasta altas horas de la madrugada en el centro de la ciudad. Tienen muchísima fama las zapiekanki, una especie de mini-pizzas hechas con pan, queso, tomate y todos los ingredientes que os podáis imaginar. En el barrio judío de Kazimierz hay un puesto exclusivamente de dedicado a estos, que abastece a cientos de jóvenes que pasan por allí desde el mediodía hasta altas horas de la madrugada. ¿Qué comer? Son varios los platos típicos. Sopas y cremas de verduras, carnes y, guisos, pasta y patata… Debido a las bajas temperaturas, sopas y cremas calientes como zupa grzybowa ó żurek son muy típicas a lo largo de todo el año. Utilizan muchas verduras como repollo, cebolla, puerros, remolacha, etc. También es típica una sopa de tomate muy parecida al gazpacho, sobre todo en temporada de verano. A continuación, pueden tomarse como platos típicos los pierogi, una especie de pasta rellena de diferentes productos según el gusto. Esta se prepara en cocción con agua, y a continuación se saltea con aceite o manteca y cebolla. También son amigos de las patatas en forma de torta, o de las carnes como guisos (bigos, gulasz, Kielbasa, flaki ….). Las ensaladas de tomate, lechuga y cebolla casi no existen; se sustituyen por un combinado de verduras como zanahoria, repoyo, Para beber, tienes una buena selección de cervezas polacas, tanto rubias como tostadas. Si prefieres bebidas no alcohólicas, tienes que probar el Kompot, un jugo de frutos del bosque y fresas maceradas en agua. O si no también puedes probar el oskoła, jugos extraídos de las cortezas de algunos árboles, similar al agua con sabor. ¿y para tomar algo…? Otros locales con encanto son los cafés. Cada uno tiene un estilo y decoración personal, con un encanto increíble. Tanto para disfrutar de una bebida caliente a media mañana, como para pasar la tarde-noche de cháchara con tus amigos, puedes encontrar locales alucinantes. Por la mañana puedes disfrutar de unas vistas increíbles del parque que rodea el centro de la ciudad desde la terraza cubierta del bunkier. También puedes acercarte hasta la calle Bracka donde encontraras multitud de cafés de este tipo. Café Botanica, Colorspot y alguna que otra sorpresa. El Pauza es el bar más complicado de encontrar en el que he estado. Se encuentra en la primera planta del número 23 de la famosa calle Florianska. Es un local de tarde-noche donde se juntan grupos de amigos para pasar la tarde charlando y disfrutar de un ambiente tranquilo, con poca luz y buena música. Este local cuenta con una pequeña galería de arte en la segunda planta de este mismo edificio, con diferentes exposiciones cada semana. Y en el sótano, cuenta con un pub nocturno donde degustar cócteles y escuchar música más animada. Si te encuentras por la zona del castillo de Wawel, y quieres resguardarte durante un cierto tiempo para descansar de la caminata, hay un café librería en la calle Kanonicza donde podrás pasarte unos minutos degustando un rico café, además de leer un extracto de uno de sus libros. O para algo más rápido, también puedes ir a otro café al final de la calle Grodzka. Por la zona de Kazimierz, también muy famosa por su inagotable ambiente durante todo el día, puedes disfrutar de lugares como Les Couleurs, Singer, o el famosísimo Alchemia, donde podréis tomar un café a media tarde, una copa por la noche, bailar en una sesión disco, o disfrutar de música en directo. En los principales barrios de la ciudad como el judío, el gueto, en el centro… hay infinidad de locales de ambiente donde tomarse algo por la noche, y disfrutar de música para todos los gustos. Electrónica, jazz, hard-rock, hip-hop, funk, ambiental… podéis encontrar vuestro favorito en una completísima guía de ocio on-line llamada Cracow Life(está en inglés, pero es muy completa). Encontrareis todo tipo de bares, además de restaurantes y eventos culturales en toda la ciudad. Si te gusta la noche, no puedes dejar de visitar el nº 15 de Wielopole donde encontrareis 4 locales con un encanto especial. Kitsch, Club Lubu Dubu, Caryca y el Kakadu Food & Music. ¿Qué visitar? Como comentamos anteriormente, Cracovia es una ciudad con una riqueza cultural inmensa donde podemos encontrar atractivos para todos los gustos. El complejo conjunto de museos denominado Krakowia Narodowe Muzeum (Museo Nacional de Cracovia) abarca una serie de edificios dedicados al arte de la ciudad. El Museo Nacional es un edificio enorme donde se pueden visitar exposiciones permanentes o temporales de pintura, escultura y diseño. También podemos disfrutar de otras salas como el Sukiennice (o Lonja de los Paños)(20), situado en la mismísima plaza del mercado, el Museo de Stanislaw Wyspianski, dedicado a un artista cracoviano importantísimo, el Galicja situado en el barrio judío y que se centra en repasar los momentos de los judíos de la “Galicia” polaca. (*Recordamos que antiguamente se conocía esta región con este nombre) las antiguas casas de artistas famosos que vivieron en la ciudad, entre muchos otros. Dentro de las galerías de arte contemporáneo destacan el Bunkier (bunker), justo al lado el Palac Sztuki (el palacio del arte) o el MOCAK (Museo de Arte Contemporáneo) en el barrio del Gueto. Por otro lado, están los edificios dedicados a relatar acontecimientos históricos que sucedieron en la ciudad. Forman parte del conjunto “Museo de Historia de Cracovia”. Los museos de la Farmacia en el Gueto en la Plac Bohaterów Getta 18 Muestra historia del gueto de Cracovia, y la Fábrica de Shindler en el barrio Podgorze (el antiguo gueto), las recién inauguradas excavaciones bajo la plaza del mercado, o el pequeño pero impactante museo de la calle Pomorska. En el barrio judío y sus cercanías, podemos visitar varias sinagogas y edificios representativos para el colectivo judío, además de los dos principales cementerios donde están homenajeados muchos de las personas que perdieron la vida por culpa de los nazis. En el aspecto escénico, multitud de salas de conciertos y locales donde disfrutar de músicos de todos los estilos y orígenes. Desde música clásica en el Palacio de la Opera, o en la Real Filarmónica, sesiones de jazz en clubes como en el Harris Piano Bar y otras salas de conciertos dentro de bares y locales de ambiente como en la Alchemia, en la Drukarnia, Lizard King… Para disfrutar de los edificios más emblemáticos de la ciudad, existen una serie de rutas a lo largo y ancho de la ciudad que nos ayudarán a descubrir algunas de las zonas más interesantes de la ciudad: - Desde la plaza Jon Matejko rodeada por la “Escuela de bellas artes”, pasando por el Barbakan y atravesando las murallas que protegían la ciudad por la entrada principal Florianksa, vemos un lateral de la basílica. En lugar de continuar la calle hacia abajo, torcemos a la derecha callejeando por el centro de la ciudad con sus calles antiguas y tranquilas, sus iglesias y algunos edificios de relevancia. Pasamos junto al “Museo Czartoryski”, y a la iglesia Kościół pijarów (Escolapios) justo al lado. Continuamos por la calle Jana hacia el centro de la ciudad vieja y llegamos a la Rynek Główny, (plaza mayor) donde se encuentra el mayor mercado cubierto de toda Europa, la antigua torre del ayuntamiento y la basílica de Santa María. Si vamos hacia la derecha de la plaza (el lado oeste), llegaremos a la zona universitaria donde se encuentran los principales edificios de la Universidad Jagellónica. En esta zona podemos encontrar el “Colegio Mayor”, hoy en día museo para conmemorar a las grandes figuras polacas que estudiaron allí. Seguimos callejeando, pasamos por la plaza Wszystkich Świętych, entre la calle Franciszkanska y la Dominikanska cada una con su respectiva iglesia, para bajar hacia el castillo de Wawel por la calla Grodzka. Pasaremos por otra gran iglesia, la Kościół św. Andrzeja (San Andrés) y podemos entrar a callejear por Kanonicza para descubrir la tranquilidad dentro de la gran ciudad. Al terminar esta calle, llegamos a la colina del Castillo y podemos visitar Castillo de Wawel con su catedral, su palacio, sus tumbas reales, sus leyendas y sus exposiciones de arte. Las vistas desde sus murallas son increíbles. La entrada al recinto es gratuita, no así a las exhibiciones. Al otro lado del río, nos encontramos con el Museo del Manga Por ese lado del río pasaremos por el barrio de Kazimierz (barrio judío), donde podemos visitar la vieja Sinagoga, el Cementerio Remuh y su sinagoga, la plaza Wolnica (Plaza del Mercado) con el Museo Etnográfico, antiguamente el ayuntamiento de la ciudad, la iglesia de Skałka, etc. Por el día, sus calles frías, estrechas y oscuras nos envuelven y nos trasladan a la época. Por las noches, sufre una transformación completa y se llena de jóvenes con ganas de pasárselo bien. Al otro lado del río está el barrio de Podgorze (el antiguo Gueto). Varios monumentos y conmemoraciones recuerdan a las personas que, durante la invasión alemana y rusa, tuvieron que sufrir los abusos y tratos vejatorios de los nazis. Espacios verdes Si te gusta disfrutar de espacios naturales para relajarte y disfrutar de la paz y tranquilidad, hay varias posibilidades donde poder refugiarte sin alejarte mucho de la ciudad. Los más famosos son los que rodean las murallas del centro de la ciudad. Conocido como Planty, puedes darte un agradable paseo alrededor de toda la ciudad vieja. El Parque Jordana, recibe su nombre por el famoso doctor Henryk Jordan (1842-1907). Está caracterizado por sus largos y agradables caminos para hacer ejercicio físico o simplemente pasear tranquilamente. Está situado al oeste de la ciudad vieja, entre el Museo Nacional y el estadio de fútbol del Wisla Krakow. Justo al lado del Jordana se encuentra el parque Blonia , una extensa pradera de unas 48 hectáreas donde multitud de gente va a practicar ejercicio y a pasear a sus mascotas. Varios eventos multitudinarios son organizados en esta extensa explanada verde, como conciertos, carreras, incluso el Papa Juan Pablo II dio un discurso. Desde este parque se puede ver la colina de Kosciuszko, desde donde se obtienen unas increíbles vistas de toda la ciudad (es la colina más cercana). El parque Lotnikow Polskich y el Skaly Twardowskiego están algo más alejados del centro de la ciudad, pero bien comunicados por tranvía o autobús. Son gigantes pequeños bosques situados en los extremos sudoeste y este de la ciudad. El segundo, además, cuenta con un lago artificial con una alta caída. Otros puntos de interés, que podríamos denominar como zonas verdes, son las colinas que rodean la ciudad. Son unos montículos situados en los extremos cardinales de la ciudad, y que normalmente se construyeron para homenajear personajes históricos y ficticios de la ciudad. Se conocen como Kopiek y cada uno tiene el nombre de un personaje. Hay cuatro en total: Kopiek Kraka, Wandy, Pidulskiego y el anteriormente mencionado Kościuszki . Entre el Kopiek Kościuszki y el Pidulskiego se encuentra el parque Las Wolski, un espacio boscoso inmenso (422 hectares) que va desde el centro de Cracovia hasta el pueblo de Consiste en una serie de senderos que comunican la ciudad de Cracovia con el pueblo de Tyniek y su convento situado a unos 10 km de distancia. Un buen lugar para caminar y abstraerse del bullicio urbano. Otra forma de llegar aquí es siguiendo el curso del Vístula. Hay unos senderos y carriles bici preparados para todos aquellos que deseen disfrutar de actividad física por la naturaleza. Por último, encontramos el Parque Bednarski situado este al sur de la ciudad, más allá del distrito de Podgorze. Especialmente bellos en Otoño, merece mucho la pena pasear por él. Es aquí donde se encuentra el Kopiec Kraka. Los alrededores En las cercanías de la ciudad, hay muchos lugares interesantes que visitar. Por un lado, está la antigua ciudad de Nowa Huta, actualmente un distrito más de Cracovia. La creación de una siderurgia muy importante durante la época comunista en una zona despoblada a varios km de la ciudad provocó la construcción de un espacio residencial destinado a los trabajadores de esta gran empresa. Una gran obra arquitectónica, no tanto por su belleza como por su funcionalidad y significado. Se trata de de una mega construcción urbanística preocupada por respetar los ideales comunistas de la época. Los edificios amplios, oscuros y monótonos, junto con la calles amplias (muchas de ellas avenidas), dibujan unos planos con un sentido funcional y con la peculiaridad de eludir cualquier tipo de identificativos religioso. La ciudad está construida de tal manera que las calles y los edificios nunca dibujan crucifijos cuando los observamos desde las alturas. Es cierto que hay elementos religiosos como iglesias o capillas, que fueron creadas posteriormente. Sin embargo guardan un diseño arquitectónico muy peculiar, evitando las plantas con forma de cruz. Esta zona está perfectamente comunicada por una amplísima red de autobuses y tranvías, ya que muchos de los residentes en esta zona se desplazan a la ciudad a trabajar. En el otro extremo de la ciudad, hacia el lado Este, podemos encontrar uno de los retiros espirituales más importantes de la zona; La Abadía de Tyniec. Situado en lo alto de una montaña, a varios km de la ciudad conectada a través de senderos siguiendo el curso del río, o por carretera con un servicio de transporte interurbano. Más alejado todavía, hacia el sur de la región, se encuentra la villa de Wieliczka , donde se encuentra una de las minas de sal más famosas de la región. Con una increíble actividad mercantil en sus años de esplendor, ahora es uno de los mayores reclamos turísticos. Han sabido sacarle el máximo provecho a estas galerías de cuevas a cientos de metros de profundidad. La gran cantidad de sal que se puede extraer de las paredes rocosas subterráneas ha sido utilizada para levantar y crear autenticas obras de arte durante varios siglos. Antiguos habitantes creaban capillas y zonas de rezo para los mineros que tenían que trabajar durante varios días seguidos sin salir a la superficie. Se mantienen las estructuras y algunas piezas talladas donde alababan a figuras religiosas. Más tarde, utilizaron los espacios y las habitaciones vacías para rendir homenaje a personajes importantes como reyes u otras figuras. La obra más importante que se ha construido en estas minas ha sido una iglesia completamente tallada en sal. Escaleras, azulejos del suelo, lámparas, cuadros, altares, estatuas… todo trabajado con la sal que se pudo extraer. Hoy en día se celebran muchos eventos de carácter religioso como bodas, bautizos y comuniones, para aquellas personas creyentes que se lo puedan permitir. Para llegar hasta aquí, recomiendo coger un autobús de transporte municipal que sale desde una de las plazas céntricas mas conocidas de la ciudad, la Jon Matejko. Se trata de un servicio interurbano, pero cuyo precio no supera al del billete de un autobús normal. Tarda en torno a 45 minutos llegar hasta allí, ya que hace paradas en varias zonas de la ciudad y en otros pueblos durante el camino. Hay otros servicios de autobús directo (en micro-buses) que te llevan directamente desde el centro hasta las mismas minas de sal. Sin embargo, no tienen la misma frecuencia que el servicio municipal y su precio es más elevado. Otra de las excursiones más interesantes es la que se realiza a los alrededores de la ciudad es al antiguo campo de concentración de Auschwitz-Birkneau(Oswiecim-Brzezinka en polaco). Es muy importante conocer su nombre en el idioma original ya que, para llegar hasta allí, debemos coger un autobús en la estación, y este vendrá escrito en polaco. Para todos aquellos que no conozcan al detalle los catastróficos sucesos que ocurrieron en esta pequeña zona rural, deben asistir para hacerse una idea. Este actual museo se encuentra en el pueblo de Oswiecim, a unos 50 km .de Cracovia. Para llegar allí, se puede hacer utilizando uno de los servicios de transportes de autobuses públicos, o privados, como en el caso de las minas de sal. Hay varios autobuses que salen de la estación a lo largo del día, con un precio razonable de unos 7zl. Te llevan desde la estación hasta el pueblo, parando muy cerca del museo. Puede que la comodidad y rapidez no sean uno de sus puntos fuertes, pero de todas maneras recomiendo utilizar este servicio ya que la experiencia puede ser muy interesante. La otra posibilidad es coger uno de los servicios de autobuses privados que te llevan directamente, pagando un precio más elevado. Hoteles, agencias turísticas y empresas privadas ofrecen éstos transfers directos. Al norte de Krakow, a unos 50 km en linea recta, se encuentran las tierras altas de Czestochowa, también conocida cómo Campos de nidos de águila. Cuenta con el parque nacional de Ojcow, datado del periodo jurásico, en el que encontramos encantadores pueblos de madera, castillos y asombrosos monumentos naturales de piedra. Muchos senderos marcados hacen las delicias de senderistas de toda la región que se aventuran en estas tierras. Para llegar hasta aqui, en la estación de autobuses hay servicio de micro-buses con cierta frecuencia. Dentro de la región de Maloposka podemos visitar ciudades importantes como Czestochowa, Sandomierz, Tarnow o Zywiec, donde comprobaremos el verdadero estilo de vida polaco, sin verse influenciado por la globalización de las grandes ciudades. Al sur de la región, cerca de la frontera con Eslovaquia, se encuentra la zona de Zakopane, una zona de un increíble interés para los amantes de la naturaleza. En los meses de invierno, debido a la cercanía de los Cárpatos y la presencia de nieve durante varios meses del año. Se han construido unas buenas instalaciones para la práctica del ski y otras modalidades. Además, durante los meses de primavera, verano y otoño podemos aprovechar los cambios en la vegetación para disfrutar de un ambiente preciso y colorido. Cuenta con varios parques nacionales compartidos con el país eslovaco. Para llegar, consultar servicio de autobuses regulares o trenes en sus respectivas estaciones. Fuera de Malopolska Si contamos con tiempo suficiente, podemos visitar algunas otras ciudades importantes de Polonia. Para ello, la mejor forma de hacerlo por su bajo precio es el tren. No es un servicio muy rápido, pero es lo más sencillo ya que las carreteras muchas veces pueden ser bastante complicadas. Hay muy pocas Autovías. Ciudades como Wroclaw (Breslavia), Poznan, Torun, Warsawa (Varsovia), Gdansk, Lodz… están comunicadas por la vía férrea desde Krakow. Las comunicaciones con la capital son bastante buenas. Podemos llegar en 2 horas y media. Sin embargo, con los otros puntos del mapa estaríamos hablando entre 5 y 8 horas como mínimo.


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